Vídeo gratuito

Para mujeres que siempre han sido las que responden y que ahora llevan meses sin dormir porque su cabeza no se apaga.

Descubre por qué tu cabeza no se apaga por las noches —y no es lo que crees— y cómo volver a dormir del tirón y recuperar la calma, sin luchar contra tus pensamientos, sin pastillas y sin tener que meditar media hora al día.

▶ Espacio para el VSL embebido

Aunque lleves años pudiendo con todo. Aunque ya hayas probado apps, libros y hasta terapia, y hayas vuelto siempre al mismo sitio.

Cuando termines el vídeo, reserva tu Sesión de Claridad conmigo.

¿Alguna de estas situaciones te resulta familiar?

Puede que te reconozcas en más de una

Te acuestas cansadísima, cansada de verdad. Y en el momento exacto en que apoyas la cabeza en la almohada, tu mente arranca: lo del día, lo de mañana, lo que dijiste.

Miras el reloj. La una. Luego las dos y media. Y empiezas a echar la cuenta de las horas que te quedan.

Estás muerta de sueño en el sofá y te espabilas de golpe en cuanto te metes en la cama.

Te levantas arrastrando el día entero, y a media mañana cualquier tontería te saca de tus casillas. Saltas. Y por la noche te quedas dándole vueltas a eso también.

Te da miedo que se te note: que estás más lenta, que se te olvidan cosas, que no eres la de antes. Y eso te da una rabia enorme, porque tú siempre has sido la que responde.

Has probado apps de meditación que abandonaste a las dos semanas, algún libro, dejar el móvil antes, infusiones. Y quizá terapia: mejoraste un poco y al tiempo volviste al mismo sitio.

Si te has reconocido en esto, esta sesión es para ti.

Quién soy y por qué puedo ayudarte

Soy Marina Saiz, psicóloga colegiada

Y empiezo por lo que no soy: no soy de las que te dicen que pienses en positivo, ni de las que te venden nada místico ni espiritual. Aquí no hay humo.

Lo que sí soy es alguien que estuvo exactamente donde estás tú. Yo estuve atrapada en mi propia cabeza, con rumiación constante y noches enteras sin dormir. Y era psicóloga. Sabía perfectamente cómo funciona la mente humana y no era capaz de aplicármelo a mí misma.

Y después de años acompañando a mujeres como tú, te puedo decir una cosa con total seguridad: no estás rota y no has perdido facultades. No es la edad. Estás haciendo exactamente lo que te han enseñado a hacer, y lo que te han enseñado no funciona.

Porque fíjate en lo que tenían en común todas las cosas que has probado: todas te pedían lo mismo. Para la mente. Vacíala. Relájate. Piensa en positivo. No le des más vueltas.

Y ahí está el fallo: tu cerebro no entiende el "no pienses". El problema no es que pienses demasiado — es que llevas años luchando contra tus pensamientos. Y esa lucha es la que mantiene tu cabeza encendida justo cuando querrías apagarla. No has fracasado tú. Ha fracasado el modelo.

Por eso creé Reeduca Tu Mente, y va justo en dirección contraria: en vez de enseñarte a pelear mejor, te enseño a dejar de pelear. Va en dos partes. La Reeducación del Sueño Flexible, para que sepas qué hacer en el momento exacto en que se te enciende la cabeza y tu cama vuelva a ser un sitio de descanso. Y las Microprácticas Terapéuticas Funcionales: prácticas de tres a diez minutos, cada una para un momento concreto, diseñadas por mí para tu mente y tu proceso.

Y una cosa más, porque sé que esto te importa: esto se mide. Al empezar te paso escalas psicológicas validadas —insomnio, rumiación, ansiedad— y al terminar te las vuelvo a pasar. Para que veas tu evolución con números, no con sensaciones.

Foto de Marina — en consulta, con los títulos visibles
Marina SaizPsicóloga colegiada · ACT

¿Por qué agendar esta sesión?

Un rato para entender, con calma, qué te está pasando

1

Porque vamos a mirar tu caso concreto, el tuyo, no un patrón genérico. Cómo son tus noches, desde cuándo, qué has probado ya y de dónde viene lo tuyo. No teoría. Tu situación.

2

Porque te voy a decir con toda honestidad qué es lo que veo. A veces trabajar juntas tiene todo el sentido, y otras veces lo tuyo necesita otra cosa o a otro profesional — y entonces te lo digo, con la misma tranquilidad.

3

Porque llevas meses diciéndote que ya se te pasará. Y merece la pena dedicar un rato a entender, con calma, qué está pasando de verdad y qué haría falta para resolverlo.